Todo empezó en Cuanca, donde una cuesta maldita,
consiguió que el Toy saltara por los aires y al caer golpeara la
parte trasera, consiguiendo que la aleta saliera de su colocación
original quedando en el aire.
En ese momento bastó con un poco de cinta americana que dejó
la pieza 'temporalmente' en su sitio. Pero como todos sabemos la temporalidad
en este tipo de reparaciones pasa por el coste de reparación. En
este caso, el seguro no se hacia cargo de la reparación y la pieza
nueva costaba la friolera de 360€.
En un primer momento me hicieron una reparación de la pieza en
el taller de Llorente, pero un nuevo 'toque' sobre la pieza en unas rodadas
hizo que volviera a soltarse. Así que la pieza volvió a
pegarse con cinta americana y así estuvo durante otros 9 meses.
|
Este es el aspecto de la aleta tarsera sin la pieza de fibra.
Los agarres de la pieza estaba intactos y la chapa también. Como
tenía la pieza, el primer intento fue intentar colocar los listones
que unen la fibra con la carrocería, a base de fibra de vidrio, mucha
paciencia y horas de trabajo. |
 |
Los materiales usados fueron un tarro de fibra de vidrio
del Aurgy, la 'imprescindible' Dremel y unas tiras de fibra para endurecer
más las uniones.
Además es necesaria alguna herramienta como tijeras, cutter, destornillador,
etc. |
 |
Una vez colocadas las piezas en su lugar la unión
es toda una labor de artesanía.
Lo malo en este tipo de chapuzas es que las piezas no quedan siempre
donde uno quiere y una vez que están colocadas, cuando vas a poner
la pieza en su lugar tienen que cuadrar 8 puntos de anclaje, lo cual es
prácticamente imposible.... a mi no me cuadraban. |
 |
| Por otro lado, la fibra de vidrio no tiene un agarre suficiente
sobre este tipo de superficie y me encontré que las fijaciones saltaban
con suma facilidad, con lo que al final acabaría pasando lo mismo
que con la primera reparación: en dos días o en la primera
rodera que pillara, saltaría de nuevo. |
 |
 |
El segundo intento fue el definitivo. Dado que las piezas
de agarre saltaban y no tenían agarre suficiente, opté por
fijarlas con remaches.
El resultado no iba a ser muy estético, pero desde luego sería
definitivo. |
 |
A pesar de tener las fijaciones con remaches, los cierres
no nos daban mucha seguridad, asi que pensamos que la mejor forma de que
no se soltara sería fijar con tornillos la pieza a la chapa: tenía
que ser algo 'definitivo'.
Esto no fue una operación fácil. Tuve que desmontar el
maletero entero para alcanzar los puntos de anclaje adecuados. |
 |
Una vez encontrados estos puntos de anclaje, el resto fue
fácil. Pasando tornillos largos que fueran del paso de rueda al
interior del coche y colocando una tuerca por el interior.
Como era posible que con la vibración, la tuerca se aflojara,
y a pesar que puse arandelas especiales, añadí unas gotas
de pegamento superglu3 de forma que no se movería de su sitio con
el paso del tiempo. |
 |
El aspecto final de la reparación queda muy aparente, aunque esta
parte del coche parece un Frankestein con tanto tornillo. Conseguimos una
reparación que, por lo menos será duradera. |
 |