Tetuán
Glosario Tetuán, por Gregorio Escudero

TETUÁN: Es una ciudad blanca situada en la ladera de una colina y rodeada de olivos y huertas. Tiene un ambiente español muy marcado, algo que no sorprende ya que toda su historia ha estado muy relacionada con la de nuestro país, sobre todo durante el Protectorado (1912-1956), cuando fue capital de la zona española. Incluso en la actualidad, algunas veces se la denomina “la hija de Granada”.

Los orígenes de Tetuán se remontan a la prehistoria, a la ciudad bereber de Tamuda, que fue destruida por los romanos en el siglo I d.C., seguramente como parte de la campaña para detener la rebelión bereber contra el gobierno directo de Roma. Los romanos construyeron su propia ciudad sobre las ruinas.

En el siglo XIII los meriníes fundaron una nueva ciudad junto a Tamuda la kasbah (1286) fue una fortificación para proteger la importante ruta norte-sur que iba de Tánger a Fez, del pillaje de las tribus bereberes del Rif. Esta ciudad bien protegida prosperó durante unos cien años hasta que el Rey Enrique III de Castilla cruzó el Estrecho de Gibraltar y la destruyó, masacrando a casi toda su población y dejando tras él un montón de ruinas.
Cuando mejoraron las relaciones con España y dada la proximidad geográfica de Tetuán al enclave español de Ceuta, y a ese país se establecieron relaciones comerciales. Los españoles no tuvieron tiempos fáciles, pues en el sur se encontraban las montañas del Rif, que albergaban algunas de las tribus bereberes más violentas de todo el norte de África conducidas por el legendario Abd el Krim. Los españoles lo encarcelaron por algún asunto de pequeña importancia, pero consiguió escapar e impulsado por sus deseos de venganza, reunió un gran ejército de montañeros bereberes rebeldes y se levantaron contra España, en lo que pasó a ser conocida como la guerra del Rif que duró catorce años. Los españoles fueron casi expulsados hacia el mar en una batalla cerca de Al Hoceima (1921).

Franceses y españoles formaron una alianza algo artificial para deshacerse de tan incómodo enemigo, juntos lo vencieron y fue enviado al exilio. Con la pérdida de su líder se resolvió la resistencia bereber y la guerra del Rif llegó a su final. Siguió un período de paz dentro de la zona española que se mantuvo incluso durante la guerra civil española


©Carlos Martínez